
El "pie de atleta" es una de las infecciones de la piel más frecuentes. La producen unos hongos. Es más habitual en adolescentes y adultos, mientras que los niños pequeños no suelen tener. Se contrae por contagio, por eso hay que tener cuidado con la higiene y los hábitos personales.
El "pie de atleta" afecta a los pliegos que hay entre los dedos de los pies, las plantas, a veces el dorso del pie, y en alguna ocasión puede aparecer en las uñas. Se pueden ver grietas en los pliegos y suele notarse una fuerte olor típico "de pies".
El contagio se produce por contacto directo con escamas de piel que contienen hongos, o por los hongos presentes en el suelo húmedo de duchas y piscinas públicas, toallas, moquetas de hotel, o usando calcetines y zapatos de otras personas. ¿Qué hacer si aparecen las molestias? Ante la sospecha de estar afectado, debe consultar al médico, que indicará el tratamiento a seguir. Es muy importante que las personas diabéticas que sospechen haber contraído una infección por hongos en el pie vayan a la consulta. El tratamiento suele ser largo, y algunos casos cuestan mucho curar.
Hay que seguir un conjunto de medidas higiénicas: